Bienvenida

Bienvenido seas a este blog. No sé quién eres. No sé si te conozco o no, si eres un antiguo lector o algún despistado que ha terminado aquí a base de aburrimiento y horas de navegación. Sería bonito pensar que has llegado aquí recomendado. No sé si me conoces, no sé si leíste mi antiguo blog y este te llevó hasta aquí. Tal vez llegaste gracias a la bitácora paralela a esta, Relatos en gris. No lo sé. No sé nada de esto, pero aún y así eres bienvenido.

Muchas de las cosas que voy a escribir aquí serán opiniones personales. Las cosas que pienso, procuro madurar y luego soltar para que las úlceras estomacales no terminen conmigo. Como buenas opiniones que serán, probablemente no tengan ninguna importancia. Hay un dicho que dice que estas son como los culos, que todo el mundo tiene una. Yo lo completaría matizando que, además, no todos los culos son bonitos, están bien formados ni sostienen adecuadamente a su dueño en su sitio. Yo procuro que las mías cumplan estos requisitos (aunque le doy mucha más importancia a su asiento que a su belleza, por lo que aviso desde ya que, aunque mi madre me educó estupendamente, mis modales se han visto muy mermados en estos dos últimos años). De todos modos, en un intento de aproximar mis simples opiniones a posibles certezas, si digo algo de lo que tengo constancia por otros medios, daré fuentes y respaldos a mis afirmaciones.

Pese a todo esto, que es verdad, no quiero tampoco quitarle mérito a mi formación. Soy estudiante de filosofía, pronto también de psicología, y desde siempre he sido un lector empedernido de ensayos, teniendo en mi haber multitud de títulos y autores que, si bien podrían también estar equivocados, creo que me han ayudado a crear una visión propia de las cosas, tener autocrítica y análisis del mundo que me rodea. Quiero decir con esto que, aunque no creo que sea mejor persona que el simpático señor de Seur que me trae los pedidos de mis gatos cada mes (por ejemplo), si considero que, en ciertos aspectos, la opinión que pueda tener de las cosas es mucho mejor que el culo del vecino, para mezclar metáforas con realidades. Supongo que es este convencimiento lo que me anima a hacerlas públicas.

Por último, decir que tengo la intención de mantener la actualización de este nuevo sitio con cierta periodicidad, siendo el mínimo que me planteo unas dos o tres veces por semana. Sinceramente, espero que sea de su agrado y, si no lo es, mi puerta está abierta a la discusión en forma de comentarios al final de cada entrada. Yo nunca borro ninguno, ni tan siquiera insultos. Cada uno tiene libertad en mi casa de decir lo que quiera, incluso de desacreditarse públicamente.

Sin más, me despido esperando vuestro regreso.

Guillermo Loaysa

Anuncios
Publicado en Comienzo. 3 Comments »